Mi suegra y el ex de mi novia 2

Habían pasado varias semanas desde los acontecimientos del anterior relato. Elena y yo no habíamos vuelto hablar del tema, ambos actuábamos como si nada hubiera pasado aunque era obvio que la relación ya no era la misma.

Lo normal sería que a medida que siguiesen pasando las semanas y el episodio de nuestra follada se alejase en el tiempo nuestra relación fuese retornando a la normalidad, el problema es que ese ya no era mi objetivo.

Era Sábado noche, casi las dos de la mañana y yo me encontraba en la puerta de la habitación de Elena, que yo mismo había abierto ligeramente, con mi pantalón y mi slip a la altura del tobillo y mi polla siendo masajeada por mi mano derecha.

_si… si ¡ahh cariño! ¡dame amor! ¡dame! –gemía levemente Elena

_ahhh…amor… que rica estás –decía Oscar que estaba colocado sobre ella

Tenían la luz apagada, así que mi visibilidad no era muy buena para ver como Oscar se follaba a su pareja. Ese día Oscar si se pudo quedar a dormir con Elena y por fin satisfacerla como una MILF así se merece… o al menos intentarlo.

_dale amor… dale con más fuerza –pedía Elena

_Mierda Elena, si sigo a este ritmo voy a acabar… tengo que parar –decía Oscar visiblemente cansado

_no amor… no pares… sigue… aguanta –casi suplicaba Elena

_no puedo más… -dijo Oscar ralentizando casi por completo el ritmo de la follada

_pero… ¿Qué te pasa? –preguntó Elena aún con la polla de Oscar dentro

_perdón mi vida, estoy muy cansado

_no me puedo creer que después del tiempo que no cogemos, vengas y me digas que ahora estás cansado

_ehh… es que hoy fue un día muy cansado

_Solo necesito que mantengas tu polla dura y yo me encargo del resto del trabajo ¿vale?

_Si, cariño

Oscar sacó su polla del coño de Elena y se colocó boca arriba para que esta lo cabalgase. Elena se colocó sobre Oscar y con su mano se ayudó a dirigirle la polla dentro de su coñito que entró sin ninguna dificultad. Ver a Elena montando a Oscar con sus enormes tetas bailando abajo a arriba era una experiencia completamente excitante. La pena es que también corta.

_Dale Oscar, ¡ohggg! Aguanta mi hombre –gemía Elena que parecía disfrutar ligeramente más que antes

_ohh… amor. No aguanto más

_aguanta… ¿Qué diablos te pasa? Quiero que me des mucha más polla –dijo Elena visiblemente enfadada

_amor… si sigues así voy acabar yo…

_acaba entonces pero dame todo lo que tengas –pedía ella

_Ohhh mierda ¡me va estallar!

_¡dale! ¡sigue! ¡muévete tu también! –le pedía mientras casi parecía que Elena bailaba sobre su polla

_ohhhh Elena… Ohhhhhh… -Oscar retorcía las piernas notándose que ya se estaba corriendo

_¿acabaste? –preguntó Elena

Oscar se quedó completamente quieto, era obvio que él había terminado y Elena no. Elena se levantó dejando a mi vista la polla ya casi flácida de Oscar que llevaba el preservativo puesto y un poco inflado del semen que había dentro.

_ufff… has estado genial –dijo Oscar muy cansado- ¿tú también te has corrido?

_ehhh… si –mentía evidentemente

_me ha costado pero al final fue un gran polvo –dijo Oscar lleno de confianza

Casi me daba la risa ese comentario, Oscar no podía satisfacer las necesidades de un mujerón como Elena, en lo que había durado aquella mierda de polvo no me había dado tiempo ni a hacerme una paja.

Regresé a la cama donde mi novia dormía plácidamente y me acomodé a su lado para dormirme pero antes le envíe un whatsapp a mi nuevo amigo.

Yo: he visto a Elena y Oscar follando. El tío es un mierdas, normal que ella se quede caliente y termine follándose a los novios de la hija.

Carlos: ¿les has espiado follando? Estás loco tío

Yo: si, y si no llega ser porque hoy el mierdas de Oscar se queda a dormir entraría yo en esa habitación para terminar lo que él ha dejado a medias. Además ya no aguanto más, quiero volver a follármela

Carlos: no se a que esperas para hacer lo que hemos hablado, llevo semanas esperando tío

Yo: no se, quería darle un poco de tiempo al asunto pero tienes razón. Hay que activarlo ya, esa puta no sabe la que se le viene encima

Viernes de la siguiente semana…

_eres un amor, cariño –me decía Katia dándome un cariñoso besito- luego te lo recompenso –me dijo en voz baja para que no la escuchase ni su madre ni el niño

_no es para tanto, es una tontería que se vayan en el autobús pudiendo llevarlos yo en el coche –dije mientras Elena y el niño se montaban en el coche

Arranqué el coche y me dirigí a casa de Carlos, ese fin de semana le tocaba a él quedarse con el niño. Era un trayecto de unos 25 minutos que en el autobús se tardaba casi una hora. La operación en teoría sería rápida, llegar al lugar, dejar al niño con su padre y volvernos a casa pero eso no era lo que yo tenía pensado. Llegamos al lugar, Elena se bajó del coche y empezó a preparar al niño mientras yo cogía sus cosas.

_dame y ahora bajo –dijo Elena estirando el brazo para que le diese la mochila del niño

_voy a acompañarte –respondí yo tajante

_¿cómo?

_si, ya sabes, para vigilarte, para que no hagas cosas que no debes –dije refiriéndome a su relación con Carlos

_¿qué dices? –respondió ella en voz baja pero tono enfadado- desde aquella vez… no volvió a ocurrir nada. Además, ¿no será violento conocer a ex de Katia?

_en algún momento eso tiene que pasar, así que mejor ahora –dije empezando andar- ¿es ese edificio no?

_pero…

_Elena, algún día tengo que conocer al padre del niño ¿no?

_ehh… si

_pues no se hable más

Subimos las escaleras de aquel edificio hasta la segunda planta y Elena timbró en el piso de Carlos que apenas tardaría unos segundos en abrir.

_¿cómo está mi hombretón? –dijo Carlos al abrir mientras el niño se abalanzaba sobre el

_hola Carlos

_hola Elena –dijo sonriendo recorriéndola de arriba abajo con la mirada- siempre es un placer verte

_¿y este es…? –dijo mirándome simulando que no sabía quien era

_es Adrián, el novio de Katia –dijo Elena visiblemente nerviosa- se ha empeñado en subir

_y ha hecho bien –dijo estirándome la mano- siempre es un placer conocer a quien cuida a mi hijo

_tanto como cuidar… -respondí yo queriendo ser simpático

_por favor, pasar –dijo Carlos

_no podemos, nos volvemos para casa, está Katia esperándonos

_si podemos –dije yo- solo unos minutos, está bien conocer un poco al padre de la criatura

Entré al piso y a Elena no le quedó más remedio que resignarse a aquella situación. Elena y yo nos sentamos en el sofá mientras el niño ya empezaba a jugar emocionado con los juguetes y Carlos se iba a la cocina con la promesa de traernos unos refrescos.

_que incómodo es esto –me dijo Elena

_que va, parece majo. No te preocupes, estaremos aquí quince minutos y no vamos ¿vale?

_si –dijo resignada

_¿no crees que es buena idea que me lleve bien con el padre del niño?

_si, supongo. Tarde o temprano tendrías que conocerlo –dijo dándome la razón

_Aquí están las bebidas –dijo Carlos al llegar poniéndolas sobre la mesa

_gracias –respondí yo

Primero pasamos unos minutos hablando sólo Carlos y yo, nos preguntábamos por el trabajo, mi relación con el niño… cosas sin mucha importancia mientras Elena sólo escuchaba sin apenas participar.

Al rato la conversación cambió y se centró más entre Elena y Carlos hablando sobre el niño. Elena le contaba el día que lo llevaron al médico, alguna cosa de la guardería y anécdotas graciosas que había protagonizado las últimas semanas. Ese fue el momento que yo aproveché para escribirle a Katia.

Yo: Amor, hemos pinchado una rueda

Katia: ¿enserio? ¿estáis bien?

Yo: si, no te preocupes, fue aparcando, se ve que golpeé demasiado fuerte la rueda con el bordillo.  Pero ya hemos dejado al niño en casa de Carlos y estamos tu madre y yo esperando a que venga la asistencia

Katia: ¿no la vas a cambiar tú?

Yo: ya que pago el seguro a todo riesgo mejor que me lo haga un profesional. Dijo que tardaría cerca de una hora en llegar

Katia: ¿una hora?

Yo: si, se ve que está un poco lejos

Katia: vale, pues os espero en casa, cualquier cosa mantenerme informada

Tras terminar la conversación con Katia le hice un gesto a Carlos para que entendiese que ya podíamos empezar con plan. El se sentó al lado de Elena quedándose atrapada entre los dos.

_¡menuda suegra tienes Adrián! –soltó Carlos de repente- dicen que las madres son el reflejo de cómo va ser la hija de mayor. Ojala Katia esté así de buena en un futuro

_¿qué locuras dices Carlos? –respondió Elena mirándolo

_no sé yo, Elena está bastante más buena que su hija –dije dejando muda a Elena sorprendida por mi comentario

Elena se notaba un poco incómoda con la conversación que se estaba dando mientras que Carlos y yo nos pegábamos más a ella.

_¿aun sigues con Oscar no? –dijo Carlos

_si… si –respondió nerviosa

_que suerte tiene ese cabrón

_cualquiera que se folle a esta mujer tiene mucha suerte –solté yo

_chicos… parad, no habléis así… además el niño está ahí –dijo señalándolo mientras este jugaba sentado en el suelo con un coche de juguete

_tienes razón, no deberíamos hablar así delante de él, mejor vayamos a hablar a otro sitio –dijo Carlos mientras se levantaba y se dirigía al niño- Campeón, los mayores tenemos que hablar cosas de mayores, tú no te muevas de aquí, ahora volvemos ¿vale? –dijo mientras el niño asentía con la cabeza

_pero… ¿Qué hacéis? ¿A dónde quieres ir? –dijo Elena mientras yo la cogía de mano y hacía que se levantase

_a donde quiera Carlos, es su casa –dije yo

Se notaba la incomodidad de Elena, Carlos recorría el pasillo mientras yo le seguía con Elena agarrada de la mano. Yo ya sabía a donde íbamos aunque no sabía si Elena lo tenía tan claro.

_vamos, pasar –dijo Carlos abriendo la puerta de su dormitorio

Entramos en aquella habitación, era un dormitorio muy sencillo, solo un armario, una mesita de noche y con una cama grande.

_¿qué hacemos aquí? –preguntó Elena

_la casa sólo tiene un salón y una habitación Elena, ¿A dónde creías que íbamos? Era esto o el baño –dijo Carlos cerrando la puerta

_aquí podemos hablar tranquilamente sin que nos escuche el niño –dije yo- ¿era lo que querías no? –dije mirando a Elena

_yo…

_sentaros en la cama si queréis –dijo Carlos- ¿por dónde íbamos?

_hablábamos de la suerte que tiene cualquiera que se folle a este mujerón –dije yo mientras sentaba a Elena al borde de la cama y yo a su lado

_¡Adrian…! –quiso reprenderme Elena

_no te enfades con él, tiene razón –interrumpió Carlos

Carlos se sentó también en la cama al lado de Elena y ambos estábamos casi pegados a ella mientras le lanzábamos algún improperio hasta que le llegó unos mensajes al teléfono y tras mirarlo se dirigió a mí.

_Adrián, ¿qué dice Katia de una rueda pinchada? –me preguntó extrañada

_si, le dije eso para que no se preocupe. Vamos estar aquí un buen rato

_me dijiste que estaríamos aquí un ratito y volvíamos para casa

_una mentirita piadosa –le dije mientras le sacaba el teléfono de la mano y lo posaba sobre la mesa de noche

_pe… pero… ¿no se qué hacemos aquí?

_hablar… ¿no se qué crees que podemos hacer aquí tres personas encerradas en una habitación? –dije con sarcasmo

Mi mano no dejaba de moverse por la pierna de Elena mientras que Carlos la tenía agarrada por la cintura. Se notaba que Elena estaba un poco incómoda aunque no parecía poner de su parte para frenar aquella situación.

_¿no es muy grueso ese jersey suegrita? –dije yo- deberías quitártelo

_ehh… yo

_¿qué ocurre? ¿no llevas nada debajo?-dijo Carlos

_si, llevo una camiseta interior

_entonces no hay ningún problema, quítatelo –casi le ordené

Elena no respondió ni movió un musculo pero Carlos le agarró el jersey y empezó a quitárselo con la completa complicidad de Elena que se quedó con una apretadísima camiseta interior blanca que marcaba sus enormes tetas.

_¡Joder! Vaya melones –dijo Carlos

_las tetas de mi suegra son las mejores del mundo, te lo puedo asegurar

_¿pero qué dices Adrián? –respondió Elena

_yo también lo puedo asegurar –dijo Carlos provocando que los dos nos riéramos

_pe… pero vosotros… ¿ya os conocéis? –empezaba a sospechar Elena

Obviamente Elena empezaba a darse cuenta que Carlos y yo no era la primera vez que hablábamos y de cuales eran nuestras intenciones. Ambos teníamos a Elena atrapada, mi mano empezaba cada vez más a acercarse a su entrepierna y Carlos había bajado su brazo por su cintura y estaba a punto de tocarle el culo.

_un poco –respondió Carlos- hemos hablado por teléfono

_si, por eso quería venir y conocerlo en persona

_pu…pues ya lo has conocido –dijo Elena- ¿podemos irnos?

_¿seguro que eso es lo que quieres? ¿Irte? –dije yo, Elena no respondió nada a mi pregunta- Carlos y yo estamos muy preocupados por ti

_¿por qué?

_te vi hace una semana follando con Oscar

_¿que… que dices? ¿me espías?

_por lo que me dijo Adrián ese pichafloja no puede satisfacerte –le dijo Carlos- seguro que desde que yo te folle la última vez y luego te folló Adrián no has vuelto a follar como es debido

Elena estaba petrificada por la revelación, ni se movía ni oponía ninguna resistencia y Carlos aprovechaba para con una de sus manos empezar a rozar el pecho de Elena sobre la camiseta.

_¿no vas a decir nada suegrita?

Elena seguía sin responder, yo aparté mi mano de su muslo y me levanté de la cama. Dejé solo a ella y a Carlos mientras yo cogía el teléfono de Elena que la había quitado anteriormente. Me acerqué a ellos con el teléfono de Elena en la mano mientras ahora Carlos empezaba a quitarle la camiseta a Elena y empezó manosear sus tetas sobre su sencillo sujetador blanco.

_voy hacer una cosa Elena –dije yo colocándome delante de ellos con su teléfono en la mano- voy a llamar a Katia y tú decides, le dices que ya nos han cambiado la rueda y nos vamos para casa o le dices que aun no ha llegado la asistencia y nos quedamos aquí –inmediatamente marqué el número de Katia

Carlos se reía por lo que acababa de hacer y el teléfono empezaba a dar señal, era cuestión de segundos que Katia respondiese.

_dime mamá –respondió Katia al teléfono- ¿ya os han puesto la rueda? –Elena no respondió- ¡mamá!

_ahh… perdón hija, no te escuchaba –respondió por fin Elena- ehhh… no, aún no. Adrián está hablando con el de la asistencia porque van a tardar un poquito más en llegar

Carlos y yo nos miramos con complicidad tras esa afirmación. Yo me acerqué a Elena mientras hablaba por teléfono, pasé mi mano por su espalda y le desabroché el sujetador liberando sus enormes tetas, ocasión que Carlos aprovechó para llevárselas directamente a su boca.

_mmmm…. –trató de no gemir Elena al sentir el contacto de la boca de Carlos

_se escucha raro mamá –decía Katia

_si… si, hay mala cobertura aquí. Mejor hablamos luego ¿vale niña?

_vale mamá, avisarme cuando llegue la asistencia

_si claro hija… te quiero –le dijo Elena antes de colgar

Yo seguía de pie mirando a Elena orgulloso de lo que acababa de hacer mientras Carlos comía intensamente las tetas de Elena y esta le sobaba la polla por encima de sus vaqueros.

_Uhmm… ohh si… -empezaba a soltarse Elena- necesitaba que alguien me comiese así las tetas

_uffff… me flipan tus tetas Elena –dijo Carlos dejando de chupárselas unos segundos

_y entonces… ¿Quién va ser el que…? Ya sabéis –dijo tímidamente Elena

_¿quién va ser el que? –pregunté extrañado

_ya sabéis… -repitió ella- supongo que Carlos ¿no? Por lo que veo

_no sé que estás suponiendo Elena, habla claro

_¿que… que quien va ser el que me folle?

Carlos y yo nos miramos y casi nos reímos a carcajadas. Carlos volvió a perder su cabeza entre las tetas de Elena dejándome que respondiera yo a la pregunta de Elena.

_llevas mucho tiempo sin que te follen como dios manda –respondí yo- Carlos y yo consideramos que necesitas dos pollas, te vamos a follar los dos

_¿lo… s dos? –dijo asustada

Me acerqué a ellos hasta que mi paquete se quedó a solo unos centímetros de la cara de Elena. Carlos no dejaba de comerle las tetas mientras yo empecé a desabrocharme el pantalón hasta liberar mi polla en media erección casi rozando su cara. Agarré la nuca de Elena para colocar sus labios a la altura de mi polla, Elena abrió la boca se metió parcialmente mi polla.

_glup… glup… slurp…slurp –empezó a mamar hábilmente Elena

_joder Elena… Ohhh… siiii ¡que labios! ¡que boquita tienes! –empezaba a disfrutar yo

Carlos mientras tanto empezó a acelerar su comida de tetas lo que hacía que Elena me la mamase mas torpemente e incluso me rozase demasiado con los dientes pero  no duro mucho porque Carlos también quería su ración de mamada.

_ya está bien de comer tanto esa polla –dijo poniéndose de pié a mi lado y sacándose la polla del pantalón- ¡ven aquí guarrilla!

_Mhh…glmphhh..¡¡¡mmhhhhhhh!!! –empezó a sonar Elena con la polla de Carlos en la boca

_¡Ohhhh! Como te gusta zorra. Toda tuya

Durante un buen rato Elena mamó la polla a Carlos hasta que yo reclame su atención y ella dejó la polla de Carlos para centrarse en la mía mientras con una de sus manos no dejaba de manosear la polla de Carlos. Elena acabó poniéndose de rodillas para estar más a la altura de nuestras pollas  y cada vez las comía y alternaba con más gracia.

En una de las veces que tenía mi polla en su boca la agarré de la cabeza y empecé a forzarla para que se la metiese completa en su boca. Empecé a moverle su cabeza como si me estuviese haciende una paja con ella.

_Venga Elena….tú puedes….jajaja….hasta el fondo…quiero notar tu garganta….¡eso es! ¡buena chica, hasta el fondo, jajaja!

_¡Glaggghh!¡Wuegg….! – Elena estaba a punto de vomitar

Cuando por fin estuve satisfecho, solté a Elena que sacó su cabeza de mi nabo lo más rápido que pudo e intentó coger aire.

_¡hh…joder….casi me ahogo! Menuda cacho de polla…¿no ves que es imposible que me la trague entera, bruto?

Carlos agarró a Elena de la mano, la ayudó a levantarse y la metió con él en la cama. Carlos se tumbó boca arriba  y le pidió que se la siguiese mamando, Elena no se resistió y se colocó a cuatro patas para comerle el rabo.

_¡Mmuuhh! ¡Mmuuhh! ¡Mmuuhh! –Empezaba a mamar Elena nuevamente mientras yo desde mi posición veía su precioso culo en pompa

_¡Ohhhhhh! ¡Mierdaaaaa! – Carlos tenía todo el cuerpo en tensión y la boca abierta en una expresión de enorme placer- ¡Ahhhh…Elena! Si sigues así voy a correrme

Mientras les miraba aproveché para quitarme completamente la ropa antes de meterme con ellos en la cama. Me coloqué detrás de Elena que hasta el momento sólo se había quitado la parte de arriba y empecé a quitarle con suavidad sus zapatos y luego los pantalones con su complicidad sin que ella dejase ni un segundo de comerle la polla a Carlos. Para no molestarla más en su mamada sólo le bajé sus braguitas hasta las rodillas, empecé a masajearle el culo pensando ya si ese culo podría con mi polla. Con mis manos aparté sus nalgas y coloqué mi polla en la entrada de su ano, apenas empecé a empujar.

_AHHHHH… ¿Qué haces? –dijo Elena soltando la polla de Carlos

_¿qué pasa? ¿nunca te han follado el culo? –dije yo

_si… pero no con una polla como esa, eso no va entrar

_no dejes de mamármela –dijo Carlos agarrándola de la cabeza y obligándola a meterse la polla en su boca- ufff… estoy sufriendo para no correrme

_AHHHggg… glup… ¡¡glup!! ¡¡Glup!!

Carlos me hizo un gesto de complicidad mientras con una mano forzaba la mamada de Elena estiraba el otro brazo para sacar un lubricante de la mesilla de noche y lanzármelo. Lo agarré al vuelo y rápidamente empecé a untarme el nabo en lubricante. Otra vez intenté metérsela por el culo, Elena trataba de gritar pero Carlos no le dejaba sacarse el rabo de la boca.

_¡joder! Que culo más estrecho –dije al conseguir meter un tercio de mi polla

Me quedé parado ahí unos segundos hasta que los gritos de dolor de Elena se apaciguaron y solo se la escuchaba el sonido de su comida de polla. En ese momento seguí metiéndosela un poco más al fondo hasta superar ligeramente la mitad de mi polla, ahí empecé a follarle suavemente el culo.

_ohhh… ufff que estrecho… joder, ¡como me aprieta la polla!

_AHHHgggg… ¡glup! ¡glup! Duele…¡DUELE! ,mmmmmmm… glup… slurp –alternaba Elena el dolor y la mamada a Carlos

Con el paso de la follada Elena se acostumbraba mas a tener mi polla en culo y los gritos de dolor se cambiaban por gemidos y cada vez que ocurría eso yo aumentaba más el ritmo de mi follada. Así estuvimos durante varios minutos.

_¡Oh joder, Elena! ¡Ah, ah, ah! – decía  Carlos -¡Oh mierda, como chupas, joder!¡No puedo mas! Dale caña… ¡voy a correrme!

_¡Muh! ¡Muh! ¡Muh! ¡Muh! –aceleraba Elena la mamada y sufriendo alguna arcada cuando el entraba el miembro de Carlos entero en la boca

_¡Ahhh! ¡Arrrrgggghhhh!  -Carlos disparó el primer chorro a la boca de Elena

En ese momento yo dejé de follarme a Elena y sin sacarle la polla del culo me limité a observar la escena. Tras el primer chorro de semen en la boca de Elena, esta trató de apartarse para que no se corriera en su boca pero Carlos no se lo permitió. Todos los chorros de semen entraban en la boca de Elena aunque era incapaz de tragarlo y el semen volvía a salir de su boca. Notaba como Elena sufría con tanto semen entrando en su boca, por suerte para ella solo fueron unos malos segundos hasta que Carlos terminó de soltar todo lo que tenía dentro.

Tras presenciar aquel espectáculo empecé de nuevo a mover mi polla levemente dentro del culo de Elena que ahora parecía disfrutarlo más. Carlos no dejaba de mirarnos mientras descansaba y su polla recuperaba el estado de reposo. Sólo nos observo un par de minutos más y salió de la habitación dejándonos allí solos.

Tras unos minutos pudiendo controlar el ritmo en el que Elena disfrutaba, mis ganas de correrme aumentaban peligrosamente y también mi necesidad de darle más caña a aquel culo. No pude aguantarme, clavé más a fondo mi polla y aumenté considerablemente el ritmo de mi follada provocando el sufrimiento de Elena.

_¡¡Kiaaaaaaaaaaaaaa!! ¡¡Aaaahnnngggghh!! ¡P….pa…ra…! ¡Dios me estoy muriendo de dolorrr! -suplicaba Elena- ¡Ah…ahh…me…me arde!¡No aguanto más! ¡Siento que me estás partiendo en dos!

_¡Calla zorra de mierda! –le espeté a mi suegra con el calentón- Te voy a partir el culo

Mi polla estaba totalmente apretada en el estrecho culo de Elena, aunque ella estaba sufriendo más, yo también sentía cierto dolor en la polla pero eso no me impediría terminar esa follada de culo. En este punto Carlos había vuelto a la habitación, nos observaba desde la puerta completamente desnudo con una botella de agua en la mano. Cada vez le estaba metiendo más caña a ese culo y Elena alternada gritos de dolor y de placer, mantuve ese ritmo dos o tres minutos más.

_¡joder! Ufff… no puedo, ya no aguanto más –saqué mi polla del culo de Elena y empecé a correrme- ¡¡Ooohhhh siiiiiiiiiiii!!¡¡Arrggghhhhhh!

Cinco o seis buenos borbotones de leche salieron de mi polla hacia su espalda mientras que ella se desvanecía completamente extasiada sobre la cama y yo me recuperaba de rodillas en la cama.

Durante un minuto ninguno de los tres variamos nuestra posición, Carlos seguía en la puerta de la habitación, yo de rodillas recuperando el aire y Elena tumbada boca abajo sin apenas moverse. Hasta que Carlos se acercó de nuevo a la cama y me dio su botella de agua que yo me terminé de tan solo un trago.

_si quieres puedes ir al baño, es la puerta de la izquierda al salir de la habitación –me dijo

Ni siquiera respondí, todavía seguía recuperando el aire mientras Carlos volvía a meterse en la cama y le dio la vuelta a Elena como si fuera una ligera muñeca haciendo que esta quedara ahora tumbada boca arriba. Me levanté para ir al baño y la última imagen que vi antes de salir por la puerta fue como Carlos metía su cabeza entre las piernas de Elena y le empezaba a comer el coño.

_¡que bien huelo esto! –dijo Carlos antes de empezar a lamérselo- ¡lap! ¡lap! ¡glurp!

_mmmm… ohhhmmm –empezó Elena a retorcerse gustosa

Salí de la habitación y entré al baño completamente desnudo y con mi polla flácida. Tras mojarme la cara con un poco de agua me vi nítidamente en el espejo. Estaba completamente sudado y mi polla completamente roja de todo lo que ese culo me la había apretado. Tras secarme un poco el sudor, empecé a limpiarme la polla con agua para aliviar un  poco el dolor y sacarme los restos de lubricante de la misma. Tardé unos minutos en salir del baño y nada más salir ya empecé a escuchar los primeros gemidos.

_¡arhhggg! ¡siéntela hasta el fondo! Joder… menudo coño –se escuchaba decir a Carlos

_¡Ahhh, siiii, joder! Aaaaahhnngg….-se escuchaba también a Elena– oh Carlos….la siento…¡la siento hasta el fondo!

Entré a la habitación y Elena seguía tumbada en la cama con Carlos sobre ella dándole una buena follada cuando el mi teléfono empezó sonar. Cogí el teléfono que estaba en el suelo dentro de mis pantalones, por supuesto era Katia.



_Hola cariño –respondí mientras hacía un gesto a Elena y Carlos para que bajasen la voz

_¿qué tal? ¿ya ha llegado la asistencia?

Carlos se follaba a Elena más suavemente, sin apenas hacer ruido mientras yo charlaba con Katia.

_nos acaba de llamar, dijo que llegaría en quince minutos y ya luego lo que tarde en ponernos la rueda –dije yo sentándome al borde de la cama mientras miraba como follaban Carlos y Elena

_ohh Elena –susurraba Carlos-adoro tu coñito

_ohhh… mmmm… y yo tu polla… ¡ahhmmm!!

_¿que son esos ruidos? –preguntó Katia

_la tele –dije yo casi riéndome

_¿tele? ¿Qué tele?

_Carlos nos vio fuera esperando a la asistencia y nos invitó a pasar a casa

_¿Carlos? ¿mi ex?

_si –respondí

_¿has conocido a mi ex?

_si, estoy aquí con él y tu madre

_bueno, supongo que mejor eso a que estéis esperando en la calle –dijo Katia comprensiva- espero que se esté portando bien con vosotros

_si, parece bastante majo, se porta muy bien con tu madre –dije yo guiñándole un ojos a Carlos

_bueno, me… alegro, supongo

_yo también me porto bien con tu madre –dije mientras estiraba mi mano para agarrarle una teta a Elena

_ya lo sé, si eres un amor de novio y el mejor yerno que mi madre podría tener

_lo sé –dije mientras le pellizcaba el pezón a Elena- cariño, te tengo que colgar que el de la asistencia me va llamar a este número cuando llegue

_si claro cariño, hablamos luego, te quiero –dijo Katia dulcemente

_adiós, te quiero

Colgué el teléfono y Carlos volvió aumentar el ritmo de la follada nuevamente mientras yo seguía manoseando los pechos de Elena y mi polla volvía a estar medio erecta. Tras verlos follar un rato me subí a la cama con ellos y me acerque de rodillas a Elena colocándole otra vez la polla al lado de su cara.

_dale suegrita, ponme la polla a tono de nuevo –Elena giró la cabeza y se la metió casi entera en la boca

_Mmmhggg… slurp… slurp… mmmmm…. –empezó a mamármela y en cuestión de segundos mi polla volvía a estar completamente dura

_Ufff… Elena… esa boquita…. Oooohhh joder….pocas he conocido que la chupen como tú….

Notaba a Carlos especialmente caliente, le estaba metiendo bastante caña a Elena y yo intentaba hacerle gestos para que se la follase con más calma.

_¡Ohhhh! SIII –gemía Elena con la follada de Carlos mientras tenía mi polla en su boca -¡Uuggggjjjj! ¡uugggjjjj! ¡uuueegggggg!

_ Mmmmfffff….¡mmmmfff! –follaba acelarado Carlos

_Carlos, frena un poco, aún nos queda algo que hacer –le dije yo

Carlos entendió el mensaje y sacó la polla del coño de Elena. Yo también saqué mi polla de su boca y me tumbé sobre la cama.

_ponte encima de mí Elena –le dije

Elena estaba siendo muy obediente y sin rechistar se colocó sobre mí, con su mano me agarró la polla y la dirigió hacia la entrada de su coño.

_mmmm… ohhhh –empezó a gemir mientras iba bajando y mi polla se perdía en su coño

_¡¡Ohhh siiii!!… ¡eso es! Móntame Elena

_¡Ohhh! ¡ohhmmm!… joder… ¡¡vaya pedazo de polla tienes!!

_pues te está entrando entera ¡Ahhhg! Se nota que Carlos te la ha dilatado bien

Elena me montaba con maestría sin saber que era lo que estaba a punto de ocurrir, ella no veía como tras ella Carlos estaba embadurnando su polla con lubricante.

_¿qué vas hacer? Ni se te ocurra… ya tengo una polla dentro –dijo Elena al sentir la polla de Carlos rozando su ano

_¿no te ha gustado antes por detrás? Yo te vi disfrutar –dijo Carlos

_tranquila –le dije a Elena apretándola fuerte contra  mi haciendo que mi polla estuviese completamente clavada en su coño- confía en nosotros

_mmmm, me duele –dijo al sentir como entraba la polla en su culo

_pssshhh… paciencia, ya lo tienes dilatadito de antes

Yo permanecía quieto mientras Carlos estaba metiéndole la polla y Elena resoplaba ligeramente de dolor mientras me clavaba las uñas en el pecho.

_¿ves? Ya casi la tienes entera dentro –le dijo Carlos

_pues dale despacio –le dije a Carlos que empezó a follarle el culo y yo empecé a follarle el coño

_despacio por favor… -suplico Elena- me vais a romper

_asi, suave Elena, mmmm, ¡toma! ¡toma! –decía yo mientras me la follaba con cariño- ¿Qué te está pareciendo?

_mmm empieza a gustarme –dijo ella- no me puedo creer que me esté follando dos pollas juntas

La follada era muy suave por las dos partes y se notaba como Elena lo disfrutaba cada vez más y más. Fueron casi 10 minutos en los que apenas aumentábamos el ritmo pero se notaba que ninguno de los tres aguantaría mucho más sin subir la intensidad.

_¡Joder! Que bien entra ahora la polla en su culo –dijo Carlos

_oohhh siii… darme un poco más –pidió Elena

Dicho y hecho, Carlos y yo aumentamos el ritmo de nuestras folladas, ambos parecía que coordinábamos nuestras folladas con mucha facilidad y Elena se veía gratamente agradecida.

_¡¡¡Mmmmhhhhhhhh!!!!¡¡¡¡Mnnnñññññggg!!!! –Elena empezó a gritar violentamente de placer. Yo besé intensamente en la boca para cubrírsela y que no gritase tanto

Por un momento los gemidos de Elena cesaron, pero cuando dejé de besarla volvió a gemir como una poseída.

-Aahhhhggg…..siiiii…..mierdaaaa….¿te gusta doble penetración Elena?¿te gusta?-le preguntaba Carlos de forma retórica

-¡¡Mmmmnnnn!!¡¡Ggggnnnnhhgggg!! ¡Joder! ¡joder! ¡JODEEEER! Ooohhh… mmmm… si, si, SIIIII. Darme caña, mas caña ¡MAS CAÑA!

Carlos y yo empezamos a follarla a lo máximo que podíamos en aquella posición, yo estaba cachondísimo, sus tetas me golpeaban en la cara y no pude resistirme a comérselas violentamente.

_¡¡Oohhhh!!¡Siiiiii!¡Oh si, Adrián!¡Dios mío, penétrame hasta el fondo!¡Ahh….siii….los dos….metédmela muy adentro!¡Hacedme sentirlo todo!

-¡Uff…puta guarra….vaya coñito más caliente que tienes…joder….!¡Y vaya tetas!¡Te voy a arrancar los pezones! – gritaba yo extasiado, mientras le succionaba los pezones con tal pasión que parecía que se los iba a arrancar de verdad.

-¡Jajaja, cacho de cerda, te voy a dejar el ojete que no podrás sentarte en un mes!¡Mira como te disfrutas! Parece que no te cansas, ¿eh? – se reía Carlos mientras su polla entraba y salía por el culo de Elena

-¡¡Ahhhhh!!¡¡Nnnngggg!!¡¡Siiii…me gusta…me encanta esto!! – decía Elena ya totalmente cachonda y fuera de sí- ¡¡joder me corro!!  ¡¡noto el orgasmo!! Dios, dios… ¡Joder! MMMMM….

_Lo estoy notado en tu coño… vaya espasmos –dije yo- dale caña Carlos, tenemos que terminarla

Durante el último minuto de la follada ambos lo dimos todo, los gemidos y gritos de los tres debían de oírse desde la calle.

_¡Ohhh joder…me cago en la puta….ya no aguanto más! – gritaba Carlos sacándose la polla del culo de Elena

Yo hice inmediatamente lo mismo y me saqué a Elena de encima para ponerme de pié en la cama dando los últimos meneos a mi polla.

_de rodillas Elena –le ordené

Elena cumplió mi orden, Carlos y yo nos pusimos uno a cada lado de Elena y empezamos a menearnos la polla.

_te vamos a bañar en leche

Carlos soltó la primera lefada directa a la cara de Elena y las dos siguientes a sus tetas.

_¡¡Annnnnnggg!! ¡Dámelo…dámelo todo! ¡No te cortes! ¡Venga, así, así! – gritaba Elena

Carlos soltó un par mas de chorros sobre Elena y diez segundos después empecé a correrme yo.

-Ahhhh…Adrián…..que calentita tu leche…aah….sii….me gusta….siiii…. – dijo al recibir dos lefazos gordos en su cara

-¡Arrgghhh! ¡Todo en tu cara, zorra…maldita puta….-dije completamente poseído al darle con lefazos más en la cara- esto por zorra! ¡aahhgg! – exclamó tras un ultimo lefazo gordo antes de unas últimas gotas que cayeron sobre sus tetas.

Los tres nos quedamos callados tras mi último lefazo, Carlos y yo nos mirábamos con complicidad por lo conseguido mientras que Elena, de rodillas en la cama y completamente cubierta de semen, miraba sólo hacia el suelo.

_dios mío –dijo Elena en voz baja- ¿Qué he hecho?

Espero que os haya gustado el relato y que tengáis en cuenta que es mi primer relato. Os dejo mi correo electrónico y mi skype por si queréis poneros en contacto conmigo:

adriankruz

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